Una parábola de Kafka

(Traducción del texto que suele citarse con el título “La partida” („Der Aufbruch“), título que no es de Kafka, sino de Max Brod, y del que muchas veces se omite el final. Tomo el texto original de: Franz Kafka, Sämtliche Erzählungen, Fischer Taschenbuch Verlag, Frankfurt am Main 1970, página 321.)

 

Ordené traer de la cuadra mi caballo. El criado no me comprendió. Fui yo mismo a la cuadra, ensillé mi caballo y lo monté. A lo lejos oí sonar una trompeta, pregunté al criado qué significaba. No sabía nada ni había oído nada. Junto al portón me detuvo y preguntó:

—¿Adónde vas con el caballo, señor?

—No lo sé –dije yo–, fuera de aquí, sencillamente fuera de aquí. Continuamente fuera de aquí, sólo así puedo alcanzar mi meta.

—¿Luego conoces tu meta? –preguntó él.

—Sí –respondí–, ya lo he dicho: “Fuera-de-aquí”, ésa es mi meta.

—No llevas provisiones –dijo él.

—No las necesito –dije yo–, el viaje es tan largo que he de morir de hambre si no encuentro nada por el camino. No hay provisiones que me puedan salvar. Es por fortuna un viaje verdaderamente descomunal.

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